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En Europa Seat presenta todas las Virtudes de su gama de vehículos a GNC

Tras un 2018 de récord, Seat vive el mejor momento de su historia. Con un futuro inmediato prometedor, la marca producirá seis modelos eléctricos e híbridos enchufables hasta el 2021. Pero mientras llega la electrificación de forma generalizada, que tardará bastante más de lo que algunos políticos sostienen (los mismos que han enterrado el diésel prematuramente), Seat sigue apostando por el gas natural comprimido como combustible sostenible.

Se trata de una forma de movilidad eficiente, alternativa real, económica y ventajosa para el usuario. Mikel Palomera, director general de Seat, afirma en este sentido: “Pensamos que tiene mucho futuro y estamos invirtiendo en ello. Realmente, el futuro es el gas natural renovable. A nivel europeo se va a hacer una importante apuesta por los combustibles alternativos y pensamos que el gas natural renovable en ciclo de vida de producto es una tecnología equiparable, por ejemplo, a un vehículo 100% eléctrico”.

Repostar gas natural es tan fácil y seguro como hacerlo con gasolina
Repostar gas natural es tan fácil y seguro como hacerlo con gasolina (Seat)

En cualquier caso, la llegada de una nueva gama con las ya populares siglas GNC es otro paso hacia una movilidad cada vez más respetuosa con el medio ambiente. La gama ECO de Seat cuenta actualmente con los modelos Arona TGI, Ibiza TGI, León TGI y Mii Ecofuel. Estos híbridos aptos para dos combustibles pueden funcionar con gas natural comprimido (GNC) o con gasolina, y cuentan con la etiqueta ECO de la DGT y todas las ventajas que supone.

Los TGI de Seat incorporan ahora más capacidad en sus depósitos de gas mientras que el depósito de gasolina queda reducido a la mínima expresión, sólo para una emergencia que permita llegar a la estación de servicio más cercana para repostar. Primer SUV del mundo que utiliza la tecnología híbrida GNC.

Uno de los datos a tener en cuenta es la posibilidad de recorrer 100 kilómetros con poco más de 3 euros de gasto de combustible. Esto supondría un 30% menos que los actuales diésel, un 50% menos que un gasolina y un 15% menos que los modelos que utilizan GLP (gas licuado del petróleo). Otro dato interesante es que la gama TGI, al contrario que los automóviles eléctricos, no tienen sobreprecio en la compra y valen casi lo mismo que una versión equivalente de gasolina. El aspecto menos favorable es la red de puntos de recarga: en España hay 65 puntos de recarga, y al acabar el año serán algo más de 100.

Los Seat TGI funcionan siempre con GNC salvo que se acabe el gas
Los Seat TGI funcionan siempre con GNC salvo que se acabe el gas

La gama TGI, Arona, Ibiza y León, se fabrica en la planta de Martorell, mientras que el Mii Ecofuel se fabrica en Bratislava. Son coches producidos en la cadena de montaje, no se trata de ningún tipo de adaptación posterior, puesto que son muchos los componentes que cambian: depósitos de GNC, boca de llenado, sensores de presión de gas, pistones o asientos de válvulas. Incluso un turbocompresor más ligero, que responde con más suavidad.

Respecto al precio, una versión TGI de Seat tiene un sobrecoste de 1.000 euros, aproximadamente, sobre un modelo de gasolina equivalente. El Mii, con un motor de 68 CV, tiene un coste de 14.800 euros. Por encima, el Ibiza TGI, con un motor de 90 CV, tiene un precio que arranca en los 18.340 euros. El SUV más pequeño de la marca, el Arona, también con el mismo motor de 90 CV, parte de los 20.160 euros. Y en el León, con el nuevo motor de 130 CV (antes 110) y 500 km de autonomía, el precio de partida es de 24.920 euros para el modelo de 5 puertas y de 25.940 euros para la versión ST (familiar).

Los coches de TGI cuentan con dos bocas de combustible, una para el gas natural comprimido y la otra para la gasolina
Los coches de TGI cuentan con dos bocas de combustible, una para el gas natural comprimido y la otra para la gasolina (Seat)

La gran novedad es que los modelos Arona, Ibiza y León incorporan un tercer depósito de gas que aumenta la capacidad notablemente. A cambio, el depósito de gasolina queda reducido a 8 litros, haciendo la función de una reserva con más capacidad, y quedando homologado como coche de gas. Ahora se trata de un coche de gas casi al 100%. De hecho, en modo gasolina un Arona o un León TGI pueden recorrer poco más 150 km.

Los motores TGI arrancan siempre con gas natural hasta que se acaba, momento en el que pasa a utilizar el depósito de gasolina sin que el conductor perciba cambio alguno más que la indicación de GNC en el cuadro de mandos. Tan sólo arrancará con gasolina en dos supuestos: si la temperatura del líquido refrigerante es inferior a -10°C, momento en el que necesitará calentar previamente los inyectores de gas (durante pocos segundos), o si se acaba de repostar GNC, ya que el sistema necesita realizar un chequeo del nuevo gas introducido en los depósitos antes de su uso.

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