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La Argentina tiene mucho GAS

Para tener una idea de magnitudes, en el año 1984 el Gas Natural Comprimido (GNC) se introduce en el país como una de las soluciones para aprovechar el gas de Loma La Lata, cuando teníamos gas para 30 años (y alcanzamos a gasificar el 56% de nuestra matriz energética). Hoy, con Vaca Muerta, tenemos gas para 300 años: 10 veces más.

Por el ing. José Sesma

Solo en la llamada franja madura en la zona oeste de Vaca Muerta, el recurso shale gas alcanza los 193,5 Tcf, 5,48 T de m3 de gas natural. Además, hay mucho gas disperso sin conexión o en pozos abandonados (53000 pozos). La tecnología de Gasoducto Virtual de Gas Natural Licuado (GNL) permitirá distribuir gas con un alcance regional en los países limítrofes, tanto desde los pozos argentinos como desde redes de gas cuando éstas no lleguen a los consumidores”.

La Argentina es un país con petróleo y un país gasífero.

La Argentina tiene lógicamente una ventaja con este combustible el GNC y el Gas Natural Licuado, respecto a otros países de la región; dado que somos productores y por los proyectos ligados a Vaca Muerta el interés crece aún más.
Mientras otras tecnologías alternativas al diésel y al gas no pasen la fase de pruebas y lleguen con costos y abastecimientos competitivos, es la tecnología que más cerca vemos para la transición del diésel hacia un futuro de electrificación del transporte, que aún no está claro cuántos años tomará.

La Argentina cuenta con 24 cuencas sedimentarias con Gas de las cuales solo cinco están en proceso de producción ellas son: Noreste, Cuyana, Neuquina, Golfo San Jorge y Austral.

De esas cinco Cuencas, hay 55.000 pozos y solo 2.000 hoy están conectados al sistema de transporte de gas natural (más de 15.000 kilómetros).

Gas 3.0

La tecnologías Gas 3.0® o Gas de Tercera Generación®, permitirá extraer Gas natural de los 53.000 pozos que no están conectados a la red de transporte.

La tecnología Gas 3.0 se caracterizadas por la Producción Distribuida de GNL y el Gasoducto Virtual®. Con ellas, se independiza a los pozos de gas de todo tipo de condicionamiento de escala.

Con esta nueva generación tecnológica, no se requiere de grandes volúmenes productivos ni de elevados niveles de demanda para que la explotación y el transporte de gas natural sean operaciones rentables y, a su vez, porque se incorpora energía mientras se eliminan o reducen impactos ambientales desde el pozo al consumo.

Con todo ello se puede decir que la Argentina para cambiar el rumbo de la economía debe masificar el uso del Gas Natural en el transporte multimodal de cargas y pasajeros.

Pero, antes, la extracción en boca de pozo tanto del Petróleo como el Gas Natural se debe cotizar y comercializar en pesos argentinos. Ello conllevara a una matriz energética como política de Estado, y tendremos a su vez precios de los combustibles más económicos y tarifas más justas.

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